CONVERSANDO CON EL CAMPO – FEBRERO

CAMPESINO1

OTRA ARBITRARIEDAD DE LOS POLÍTICOS PARA CON EL SECTOR AGRÍCOLA EN COLOMBIA, NI QUE ENEMIGOS.

Por si no lo sabía amigo lector, es triste y paradójico pero gracias al primer paro agropecuario realizado en el mes de Agosto del 2013 se obligó al estado colombiano a suspender por el momento una de las resoluciones más lesivas para el sector agrícola, esta es la 970 y regula la producción, el uso y la comercialización de semillas en Colombia. Resolución expedida por el ICA en el 2010.
Es muy importante tener presente que durante el desarrollo histórico de la agricultura, siempre el hombre ha tenido sus propias semillas y las ha cultivado sin problema alguno, haciendo cruces selectivos se ha permitido entonces obtener semillas de muy buena calidad con excelentes resultados productivos.
Hoy por hoy, el deseo de satisfacer los intereses oscuros de unos pocos ha hecho que funcionarios con poca capacidad de raciocinio hayan creado la resolución 970 la cual fue creada por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA).
¿Pero que es el ICA? Pues bien en Colombia el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) es la entidad que ejerce el control técnico de la producción y comercialización de los insumos agropecuarios, material genético animal y semillas para siembra, la cual se encuentra adscrita al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural. en el año 2010 en el marco del proceso para la firma y entrada en vigencia del tratado de libre comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos el ICA proclamó la resolución 970, en la que se establecen los requisitos para la producción, acondicionamiento, importación, exportación, almacenamiento, comercialización y/o uso de semillas en el país.
Los alcances de la Resolución 970 se traducen en la exigencia por parte del ICA para que nuestros campesinos siembren sólo semillas que han sido certificadas, las cuales deberán comprar a las transnacionales, de esta forma más de 3´500.000 familias campesinas colombianas se verán obligadas a dejar de lado una práctica ancestral como lo es la reutilización de las semillas nativas, que consiste en tomar la mejor parte de la cosecha y utilizarlas en la próxima siembra; protegiendo y privilegiando de esta forma los “derechos” de autor de las empresas que producen las semillas pues se considera que cuando el campesino las reutiliza está violándolos.
Las semillas certificadas son genéticamente modificadas (Transgénicas), pueden valer dos o tres veces más que una nativa y según la resolución sólo pueden usarse en una sola cosecha, además la famosa certificación no es siempre sinónimo de garantía, dado que frecuentemente los campesinos reportan ante el ICA quejas por la mala calidad de las semillas que han sido certificadas, sin encontrar alguna solución o respaldo económico por parte de la entidad o la empresa proveedora de la semilla, además existen estudios que demuestran que las semillas nativas igualan o superan a las certificadas en calidad, salubridad y rendimiento.
Espere en la próxima columna de opinión la segunda parte de este interesante artículo y para que estemos muy atentos a todas estas leyes o resoluciones que son expedías por el gobierno nacional y que lo único que buscan es lesionar y acabar con los campesinos de este país. Para el gobierno somos lo peor… y atentos porque en cualquier momento puede salir nuevamente dicha resolución con unas pequeñas modificaciones pero igual de arbitraria, ofensiva, contraproducente y lesiva.
DANIEL ALEJANDRO QUINTERO ZULUAGA
Médico Veterinario Egresado de la U de A.
Director y Presentador de Desafío Agropecuario y el ABC del Agro en Azulina 88.4 fm.
Director (r) del Grupo de Estudio Sobre Bovinos de la U de A Seccional Oriente.

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